Empezaron juntos en México, a las órdenes de su padre. ‘Gio’ acababa siempre como máximo goleador gracias a ‘Jona’
Llegaron juntos y crecieron separados. Todo lo contrario de lo que habían hecho antes. Cuando Giovani dos Santos debutó el 2 de septiembre de hace dos años ante el Athletic, Jonathan aún jugaba en el juvenil B. El delantero nació en mayo de 1989. El centrocampista lo hizo un año y un mes más tarde. Sin embargo, la diferencia de edad entre ambos siempre ha parecido ser mayor.No era así en México. Zizinho, ex jugador brasileño que militó en el América y el Monterrey, y padre de los dos futbolistas, les entrenaba y les hacía jugar en una categoría en la que militaban jugadores dos años mayores que Jonathan y un año mayores que Giovani. Durante los cinco años previos a incorporarse al fútbol base del Barça, el hoy jugador del Tottenham se proclamó siempre máximo goleador. No hubiera sido posible si no hubiera contado a su lado con su hermano Jonathan. El benjamín de los Dos Santos siempre ha vivido a la sombra de su hermano mediano –Eder, que milita en el América, es el mayor–, aunque ha tenido una importancia vital en su carrera. Los dos viajaron hasta Europa para participar en la Danone Cup. Fue allí donde el Barça se fijó en ellos.
Y fue allí donde sus vidas, en lo que al fútbol se refiere, empezaron a tomar caminos distintos. La primera bifurcación fue genética: las características de Jonathan son de centrocampista; las de Giovani, de delantero. El pequeño Dos Santos empezó en el Infantil B. Bojan Krkic señaló tras el Joan Gamper que el club puede seguir confiando en la cantera “porque hay muchos jugadores con una gran calidad, como por ejemplo Jonathan dos Santos”. No es extraño que el de Linyola hable bien del mexicano. Recorrieron un largo camino por las categorías inferiores, en el que fraguaron una gran amistad. Sus caminos también se separaron y Jonathan creció lento pero seguro, como durante toda su vida. Hasta que Guardiola apareció en su vida. Al técnico del Barça le encanta y así lo ha demostrado a la que ha tenido la ocasión. El año pasado, nada más llegar al juvenil, Alex García lo hizo capitán. Vio en él todas las características que necesita un líder. Pero ha sido tras su aparición en el primer equipo cuando los focos han empezado a fijarse en él. Como ocurrió con Messi en un Gamper ante la Juventus, el debut de Jonathan en el torneo veraniego ha dado qué hablar. Su actuación convenció a los más de 90.000 aficionados. Su futuro es blaugrana. Ya no es el hermano de Giovani: es Jonathan dos Santos, un futbolista de los pies a la cabeza que domina como nadie el arte de jugar en el centro del campo: “Mi hermano me había explicado lo que se sentía al debutar en el Camp Nou, pero una cosa es que te lo digan en casa y otra que lo experimentes tú mismo”. Que lo disfrute muchos años.
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